Por qué el pitch ya no es donde se forma la opinión
Quien invierte de forma profesional revisa muchas presentaciones. Producto, mercado, tracción, equipo, proyección. La estructura es tan repetitiva que, a partir de cierto punto, deja de ser el lugar donde se decide algo. Todas las presentaciones están bien hechas. Todas cuentan una historia coherente. Todas prometen crecimiento.
La opinión se forma en otro sitio. En los elementos que la empresa no ha podido preparar la semana anterior. Y entre ellos, pocos pesan tanto como la composición del Consejo.
Lo único que no se afina para una reunión
El discurso se ensaya. Las cifras se presentan con el mejor encuadre posible. El producto se muestra en su versión más pulida. Todo eso es legítimo y forma parte de cualquier proceso de inversión.
La presencia de personas con un recorrido contrastado en tu Consejo es otra cosa. No se consigue en días. Requiere que alguien con nombre propio haya analizado la empresa, haya decidido dedicarle su tiempo y haya aceptado asumir la responsabilidad que implica sentarse en esa mesa. Nadie con trayectoria hace eso a la ligera, porque su reputación va incluida.
Si alguien con trayectoria ha decidido prestar su nombre y su tiempo a esta empresa, hay algo en ella que ya ha pasado un filtro. Para quien invierte, ese filtro es un acelerador de la decisión.
Un Consejo que hace menos necesario demostrar
De ahí se sigue algo práctico. Un buen Consejo no es una diapositiva más del pitch. Es lo que hace que el pitch tenga que demostrar menos. Las preguntas sobre la capacidad de ejecución, sobre la solidez de la dirección o sobre cómo se gestionará el crecimiento llegan ya con una respuesta parcial: hay personas con experiencia vivida que han hecho esas preguntas antes y han decidido quedarse.
Por eso tiene poco sentido construir el Consejo pensando en la próxima ronda. Se construye para gobernar mejor la empresa. Que además facilite la conversación con inversores es la consecuencia natural de haberlo hecho bien.
- Las presentaciones de inversión se parecen mucho entre sí; la opinión se forma en lo que no se puede preparar.
- La composición del Consejo es una señal difícil de improvisar.
- Un buen Consejo no se añade al pitch: reduce lo que el pitch tiene que demostrar.
Preguntas frecuentes
- ¿Los inversores piden ver el Consejo de Administración en una due diligence?
- Es habitual que pregunten por quién lo forma, cómo funciona y con qué frecuencia se reúne. Aunque no lo pidan de forma expresa, lo tienen en cuenta.
- ¿Sirve de algo un Consejo Asesor de cara a los inversores?
- Sí, si las personas que lo forman participan de verdad en las decisiones. Un Consejo Asesor solo nominal se detecta rápido y resta credibilidad.
- ¿Es mejor tener consejeros conocidos o consejeros con experiencia en el sector?
- Lo que pesa es la trayectoria contrastada y su relación con los retos de la empresa. Un nombre conocido sin vínculo con esos retos aporta poco.
Así lo hacemos en Boardence
Los referentes de Boardence han participado en la alta dirección de empresas del top 10 de su sector a nivel nacional o del top 5 a nivel regional, y han superado un proceso exigente de incorporación a la Red. Antes de proponer a ninguno, analizamos los retos de la empresa para sus próximos años. El referente seleccionado se incorpora al Consejo de Administración o a un Consejo Asesor, con el apoyo de toda la Red de Referentes.
Si quieres que tu Consejo cuente por sí mismo qué tipo de empresa eres, hablemos.