No es la vigilancia rutinaria, es el cambio
Cuando un directivo con trayectoria se plantea entrar en consejos, suele imaginar un papel de supervisión: revisar cuentas, validar presupuestos, controlar riesgos. Esa función existe y es importante. Pero no es donde un consejero marca la diferencia.
Donde de verdad se nota es en los momentos en que la empresa deja de estar en velocidad de crucero. Una ronda de financiación. Una salida al exterior. Un relevo en la dirección. Una adquisición. El lanzamiento de una nueva línea de negocio. Son situaciones con poco margen de error, con información incompleta y con presión de tiempo.
Es precisamente el terreno en el que se ha movido durante años quien ha estado en un comité de dirección.
El valor de un consejero no se mide en las reuniones tranquilas, sino en las que deciden la próxima década de la empresa.
Qué significa esto si quieres ser consejero
Entender dónde vale más tu experiencia cambia la forma de plantear el paso a los consejos. Tres consecuencias prácticas:
- Identifica tus inflexiones. Repasa tu trayectoria y localiza los momentos de cambio que viviste desde dentro: qué decisiones se tomaron, qué salió bien, qué harías distinto. Eso es lo que una empresa en transformación necesita escuchar.
- Busca empresas en movimiento. Las que están atravesando un cambio son las que más pueden aprovechar a alguien que ya ha estado ahí, y también las que más exigirán de ti.
- Prepárate para el ritmo. En la inflexión, el Consejo se reúne más, las decisiones son más urgentes y tu disponibilidad importa tanto como tu criterio.
Para una empresa, la pregunta útil no es si necesita un consejero, sino si está en uno de esos momentos. Para quien quiere ser consejero, la pregunta equivalente es en cuáles de esos momentos ya ha estado.
- Un consejero aporta más en los momentos de cambio que en la gestión rutinaria.
- Rondas, internacionalización, relevos o adquisiciones son el terreno natural de la experiencia directiva.
- Conocer tus propias inflexiones es la mejor forma de saber qué puedes aportar.
Preguntas frecuentes
- ¿Qué experiencia se necesita para ser consejero independiente?
- Experiencia vivida en la alta dirección, sobre todo en momentos de cambio. Lo que más se valora no es el cargo, sino haber tomado decisiones difíciles y conocer sus consecuencias.
- ¿Qué diferencia hay entre ser consejero en una empresa estable y en una en crecimiento?
- En una empresa estable predomina la supervisión. En una en crecimiento o en transformación, el consejero participa en decisiones estratégicas con más frecuencia y más urgencia.
- ¿Cuánto tiempo requiere ser consejero en una empresa que atraviesa un cambio?
- Más que en una etapa estable. Conviene contar con reuniones adicionales, comisiones de trabajo y disponibilidad para consultas entre sesiones.
Así lo hacemos en Boardence
En Boardence trabajamos con empresas en crecimiento que afrontan retos estratégicos. Analizamos esos retos y proponemos el referente cuya trayectoria mejor se alinea con ellos, para que se incorpore al Consejo de Administración, a un Consejo Asesor o colabore como consultor sénior en un momento puntual. Nuestra Red reúne a quienes han estado en la alta dirección de empresas del top 10 de su sector a nivel nacional o del top 5 a nivel regional, y la incorporación pasa por un proceso exigente.
Si tu experiencia está hecha de momentos de inflexión, conoce la Red de Referentes.