Consejo

Un Consejo diverso ve lo que un Consejo homogéneo no puede ver

La diversidad de perfiles importa en un Consejo de Administración porque determina lo que la mesa es capaz de ver. Un Consejo formado por personas con trayectorias parecidas comparte también los mismos ángulos ciegos; uno diverso garantiza que siempre haya alguien que detecte lo que al resto se le escapa.

La tentación de rodearse de quien ya se entiende

Al construir un Consejo hay una inclinación muy natural: elegir a personas con las que uno ya se entiende. Trayectorias similares, sectores cercanos, el mismo vocabulario. Las reuniones fluyen, las decisiones se cierran rápido y la relación es cómoda.

Es una elección comprensible. Y, sin embargo, tiene un problema de fondo que no se nota en el día a día: un Consejo así ve menos.

Las personas que comparten formación, carrera y sector tienden a compartir también sus puntos débiles. Las conversaciones son fluidas, en parte, porque esquivan los temas que nadie en la mesa domina. Y esos temas, con frecuencia, son justo los que más necesita la empresa.

Diversidad como cobertura, no como cuota

Cuando hablamos de diversidad en un Consejo no hablamos de cumplir una lista de categorías ni de dar una imagen. Hablamos de cobertura: de que la suma de experiencias en la mesa abarque el mayor número posible de ángulos relevantes para la empresa.

Quien viene de finanzas verá lo que a quien viene de lo comercial se le pasa por alto. Quien ha trabajado en la industria detectará riesgos que alguien del sector servicios no reconoce. Quien ha vivido varios ciclos económicos cuestionará supuestos que una persona formada en el entorno digital da por obvios.

También cuentan la edad, el género, la procedencia o el tipo de empresa en la que cada cual se ha formado. No por sí mismos, sino porque cada trayectoria trae preguntas diferentes. Lo que vuelve útil la diversidad es que esas preguntas lleguen a la mesa y se escuchen.

Idea clave

La diversidad útil no es una lista de categorías. Es la garantía de que en la sala siempre hay alguien capaz de ver lo que al resto se le escapa.

La pregunta correcta al diseñar el Consejo

La pregunta que suele hacerse quien compone un Consejo es con quién va a estar cómodo. La pregunta útil es otra: qué ángulos no estamos viendo hoy y qué perfiles cubrirían exactamente esos ángulos. Responderla exige mirar la estrategia, no la agenda de contactos.

En resumen
  • Un Consejo de perfiles parecidos comparte los mismos ángulos ciegos.
  • La diversidad que aporta valor es cobertura de experiencias, no cumplimiento de cuotas.
  • El criterio para componer el Consejo es qué no estamos viendo, no con quién estamos cómodos.

Preguntas frecuentes

¿Un Consejo diverso toma decisiones más lentas?
Puede haber más debate, y eso es parte de su valor. Un Consejo bien presidido canaliza esa discusión para que las decisiones lleguen mejor contrastadas, no más tarde.
¿Qué tipos de diversidad son más importantes en un Consejo?
Los que amplían la experiencia disponible en la mesa: áreas funcionales, sectores, ciclos vividos, tipos de empresa y trayectorias personales. La prioridad la marca lo que la empresa necesita ver en su próxima etapa.
¿Una empresa mediana necesita preocuparse por la diversidad del Consejo?
Sí, y quizá más que una grande. Con un Consejo pequeño, cada perfil pesa mucho, y que dos personas miren igual deja sin cubrir una parte significativa de los riesgos.

Así lo hacemos en Boardence

Antes de proponer a nadie, analizamos los retos que la empresa tiene por delante en los próximos años. A partir de ahí proponemos el referente de nuestra Red de Referentes cuya experiencia vivida mejor se alinea con esa estrategia y complementa lo que ya hay en la mesa, ya sea en un Consejo de Administración o en un Consejo Asesor. Si quieres revisar qué ángulos le faltan hoy a tu Consejo, cuéntanos tu caso.