Consejo

Lo que hace un consejero entre reuniones, y nadie ve

Entre reuniones, un consejero independiente contrasta decisiones urgentes con el CEO, ayuda a la dirección a preparar los temas que llegarán al Consejo y pone su red de contactos al servicio de la empresa. Gran parte de su valor está en ese trabajo, porque la reunión suele ser el momento en que se formalizan decisiones que ya se han madurado fuera.

Una idea extendida, y equivocada

Existe una imagen muy común del trabajo de un consejero independiente: aparece unas pocas veces al año, opina sobre los números del trimestre y desaparece hasta la siguiente convocatoria.

Es una imagen comprensible. Y, sin embargo, describe lo contrario de lo que hace un buen consejero. Su valor no se mide en las horas de reunión, sino en lo que pasa entre una y otra.

Cómo es ese trabajo invisible

Quien ha estado en un comité de dirección sabe que las decisiones importantes rara vez esperan al calendario. Por eso el trabajo de un consejero comprometido se parece más a esto:

  • La llamada que no puede esperar. El CEO necesita contrastar una decisión un martes por la noche, y no tiene sentido aguardar a la próxima reunión.
  • La introducción fuera de la mesa. El consejero conoce a la persona adecuada para un problema concreto y la presenta, sin que conste en ningún acta.
  • La preparación con la dirección. Una conversación previa con la dirección financiera para que la presentación llegue al Consejo más clara y mejor enfocada.
  • La pregunta incómoda en privado. Plantear antes, a solas, lo que se preguntará en la reunión, para que el CEO pueda responderlo en público con solvencia y sin sobresaltos.

Nada de esto sustituye al Consejo como órgano. Al contrario: hace que las reuniones sean más útiles, porque los temas llegan trabajados y el debate se centra en lo que de verdad hay que decidir.

Idea clave

La sala es el momento en que se formalizan decisiones que ya se han madurado fuera. Si eliges a un consejero solo por lo que aportará en la reunión, te quedarás corto.

Qué implica al elegir a un consejero

Si el valor está entre reuniones, el criterio de elección cambia. Un buen consejero no es alguien con tiempo libre, sino alguien que entiende que su compromiso con la empresa no se limita a las fechas de convocatoria. Conviene hablar de esa disponibilidad desde el principio, con claridad sobre cómo y cuándo se va a trabajar.

En resumen
  • El valor de un consejero se mide sobre todo en lo que ocurre entre reuniones.
  • Contrastar decisiones, preparar temas y abrir contactos hace que el Consejo funcione mejor.
  • Al elegir, importa tanto el compromiso fuera de la sala como la aportación dentro.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto tiempo dedica un consejero independiente a una empresa?
Depende de la empresa y de su momento, pero va más allá de las reuniones formales. Conviene acordar desde el inicio la disponibilidad esperada entre sesiones.
¿Puede el CEO llamar a un consejero fuera de las reuniones?
Sí, y es una de las formas en que más valor aporta. Lo importante es que esas conversaciones sirvan para preparar mejor las decisiones, no para sustituir al Consejo.
¿Un consejero debe hablar con otros directivos además del CEO?
Puede hacerlo, con el conocimiento del CEO y para preparar los temas del Consejo. Su papel es de gobierno, no de gestión del día a día.

Así lo hacemos en Boardence

Nuestros referentes participan en el Consejo de Administración, incluidas sus comisiones de trabajo, o en un Consejo Asesor, con la implicación que eso supone también entre reuniones. Y no lo hacen solos: cuentan con el apoyo de toda la Red de Referentes, de modo que la empresa accede a más experiencia de la que cabe en una sola persona. Si quieres un consejero que esté presente cuando hace falta, escríbenos.